Tokio histórico oculto: barrios tradicionales, islas fluviales y rincones que sobrevivieron a la guerra Tokio dentro de Tokio A primera vista, Tokio se presenta a sí misma como una ciudad moderna y un tanto desarticulada. Se extiende a lo largo de kilómetros y kilómetros en un tapiz inacabable repleto de anfractuosidades, colinas, edificios y calles irregulares y templos dispersos. Todo, en general, con un aspecto nuevo, impecable e incluso aséptico. No en vano, entre el 50% y el 60% del área total de la ciudad quedó destruida por los bombardeos que padeció durante la Segunda Guerra Mundial, especialmente entre marzo y mayo de 1945. Y, aunque muchas edificaciones han sido reconstruidas posteriormente, la mayor parte de los templos, santuarios, puentes y barrios históricos dentro de la zona bombardeada quedaron completamente arrasados o gravemente dañados. No obstante, ni los pertinaces bombardeos pueden liquidar por completo la identidad histórica de una ciudad que existe desde...
Entradas
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
Andar en bicicleta por Tokio: normas, cultura urbana y anécdotas ciclistas Bicicletear por Tokio Entre las características más sorprendentes de Japón en general, y de Tokio en particular, se encuentra su aspecto ordenado, organizado y radiante, así como el respeto a las normas sociales que acostumbran a tener sus ciudadanos. Por poner un ejemplo, en España tenemos una obsesión por situarnos en la pole position en todos los ámbitos de la vida: nos abrimos paso a codazos en cualquier cola, queremos ser el primer vehículo ante el semáforo, el primero en cruzar la calle, el primero en todo… aunque no tengamos prisa, aunque luego vayamos despacito, molestando al que venga detrás. Por el contrario, los japoneses hacen cola para todo, incluso en situaciones donde, a priori, uno no tendría por qué, como pueda ser para cruzar la calle. Ahí, el primero que llega, se posiciona, y los siguientes van ubicándose de forma más o menos ordenada detrás, sin intentar adelantar. Tampoco corren (g...
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
Librerías en Japón: formatos, organización y el mercado del manga (Kinokuniya Shinjuku) De librerías por Japón Cómo los formatos condicionan el espacio y viceversa Pasearse por una librería en Japón puede resultar una experiencia tan apasionante como confusa. El orden casi maniático es evidente enseguida: no hay un centímetro del espacio de exposición desaprovechado. Sin embargo, el orden real puede ser más difícil de captar en un primer vistazo. Para quienes no estén familiarizados con las formas de edición de Japón, uno de los primeros aspectos a dirimir es el de los formatos. Básicamente, existen dos estándares de formato para impresión, pensados siempre para optimizar el uso del papel y el área de impresión: el formato A -¿quién no conoce el DIN A4- y el formato B. En Asia, además, existe una variante de este segundo, conocida como JIS B, y que debe sus particulares dimensiones al formato tradicional del papel japonés. Las máquinas de impresión japonesas están ideadas p...
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
Trabajo y ocio en Japón: reflexión sobre el turismo y la vida en Tokio Trabajo y ocio en Japón Hace más de 20 años que realicé mi primer viaje a Japón, país que, posteriormente, he visitado repetidamente, a menudo, por motivos profesionales, y cada vez más por una mezcla de las mismas razones a las que se añade el puro placer de estar en un país extremadamente tranquilo, limpio y organizado, y generador durante muchas décadas de una producción cultural sin parangón en distintas áreas: cine, literatura, manga, etc. Muchas cosas han cambiado en esas más de dos décadas, entre las que se puede destacar la irrupción del turismo masivo, y a menudo irrespetuoso y descerebrado, con todas las consecuencias que eso conlleva. Antes de 2005, Japón recibía menos de 10 millones de turistas internacionales. Veinte años después, la cifra se ha cuadruplicado, y las consecuencias se dejan ver: desde el hacinamiento de turistas en lugares “calientes” como el célebre cruce de Shibuya y su estatua d...
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
Último día en Erbil y un paseo por Estambul: crónica de un viaje por Oriente Último día en Erbil y una caminata por Estambul Silenciosamente, pero de forma efectiva, Erbil se le introduce a uno en el cuerpo y en la memoria. Y resulta difícil explicar qué aspecto es el determinante de ese enamoramiento parcial que uno siente a veces con ciertos lugares. Seguramente, se trate a una combinación de aspectos: la mezcla de interminable barullo y muchedumbre en la zona que rodea la ciudadela, sus abarrotados bazar y plaza principal, y la tranquilidad y seguridad con la que uno puede moverse a cualquier hora en la ciudad; o el sabor del café acompañado de una buena conversación con mi amigo J. en el hotel en que me alojaba, o con H. en su cafetería; o los zumos de fruta fresca, el ayran , los sawharma de pollo consumidos en las apretujadas mesitas del restaurante Cocktail; o quizás los helados iranís en el populoso barrio de Bakhtiari junto con M. y sus amigos; o, posiblemente, los retazos...
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
Alqosh y Amadiya: historia, cultura y paisajes del Kurdistán iraquí Alqosh y Amadiya Una cerveza en Alqosh Como era de suponer, no existe ningún transporte compartido directamente entre Erbil y Alqosh. Generalmente, uno debería dirigirse a Duhok y, desde allí, tomar un taxi hasta Alqosh. Pero la realidad es que la ciudad no se encuentra muy lejos de la carretera que une Erbil y Duhok, así que decidí arriesgarme y pedirle a mi taxi compartido que se detuviera en la carretera principal, en la intersección con la carretera que se dirige a Alqosh. En el mejor de los casos, encontraría algún tipo de vehículo compartido para realizar el trayecto. Y en el peor, me esperaban dos hora y media de caminata bajo un sol de más de 40º C, y otro tanto de vuelta. Y, obviamente, fue el peor de los casos. A unos cientos de metros de la carretera principal, hay un control militar en el que, claramente, no estaban acostumbrados a ver extranjeros a pie. Habituado ya a la rutina, me acerqué al pes...