Solimania: historia, bazar y memoria en el corazón del Kurdistán iraquí

Solimania: En la prisión de Amna Suraka

El camino desde Erbil a Solimania no es extremadamente largo, apenas 200 km de carretera, aunque esta pasa por la zona de Kirkuk, una de las principales áreas petroleras del país y motivo de disputa entre el gobierno central de Irak y la Región Autónoma de Kurdistán, lo que significa que el trayecto se hace bastante más largo a causa de los frecuentes controles militares de carretera que tiene establecidos en ella el gobierno autónomo.

De hecho, estos forman parte del paisaje y del vaivén cotidiano en toda la Región, aunque son más intensos a medida que uno se acerca a la zona disputada.

En cualquier caso, el recorrido dura unas 3 horas largas, a las que habría que sumar el tiempo que se tarda en cubrir la distancia desde los “garajes” de ambas ciudades hasta el corazón de las mismas, además del posible tiempo de espera hasta que el autocar o el taxi en el que uno se quiere montar se decida a arrancar, el cual nunca resulta enorme.

El “garaj Suleymaniya” de Erbil se encuentra a una distancia razonable del centro al sur de la ciudad, como es lógico, dado que Solimania se encuentra también al sur de la capital.  Desde ahí, uno puede decidir esperar a que se llene un autocar (más barato, pero normalmente, con un tiempo de espera y de trayecto más largo) o sumarse a un taxi compartido. Desafortunadamente, ninguno de los medios de transporte le deja a uno en el centro de la ciudad, sino más bien a las afueras, desde donde uno debe procurarse otra forma de transporte: taxi o minibús. En todo caso, resulta muy fácil acercarse al Bazar Schwan, que domina el corazón de la ciudad, ya que este se encuentra en la misma carretera que la une con la capital.

El bazar como centro de vida

Personas caminando en un mercado en la calle

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

El zoco es, como de costumbre, un entramado de calles que no parece acabarse ni terminar de adquirir un orden concreto en ningún momento: repleto de gente, de tiendas y de mercancías de todo tipo, entre las que destacan los coloridos productos alimenticios como inmensos bodegones. Uno podría abandonarse dentro y llegar a olvidar en qué país de Oriente Medio se encuentra, tal es el parecido entre los distintos zocos del mundo.

Pero, poco a poco, uno va reconociendo los signos identitarios de cada lugar: la ropa de la gente, la distribución de las calles, los olores e incluso los edificios, todo contribuye a formar un tapiz sensorial distinto en cada ocasión.

Personas en frente de un edificio

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

Aunque resulta asombrosamente fácil perder la noción del tiempo mientras uno se pasea y contempla, y come, y bebe agua y zumos de frutas recién exprimidos, y se mezcla con la gente: con los vendedores, los compradores, los escasos mendigos, los paseantes y los curiosos.

El bazar de Solimania es razonablemente nuevo, como la propia ciudad, la cual no se fundó hasta finales del s. XVIII, algo que no ha impedido que se convierta en uno de los principales símbolos de la lucha kurda por su autonomía e independencia, así como de la brutal represión sufrida por el pueblo kurdo históricamente, como prueba la cárcel de Amna Suraka, que se encuentra a un corto paseo desde el bazar.

Para no olvidar

El conjunto de edificios fue una prisión y sede del Mukhabarat -el servicio de inteligencia del régimen de Hussein- donde se encarceló, torturó y asesinó a miles de kurdos entre 1979 y 1991, año en que, en plena primera Guerra del Golfo, la Peshmerga capturó y asumió el control de la cárcel, liberando a los prisioneros en el proceso.

Un edificio de ladrillos

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

Desde el año 2003, Amna Suraka funciona como museo y memorial, y se ha convertido en una visita obligatoria para quien, además, de pasearse por el país, quiera, no solo entender, sino, en cierta medida, sentir, lo que debió suponer la existencia de ese lugar.

Desde los impactos de bala y de mortero que todavía “adornan” las paredes interiores y exteriores del complejo, hasta la recreación de escenas de tortura y hacinamiento, pasando por los cientos de fotografías de grandes cantidades de víctimas, resulta imposible visitar Amna Suraka sin estremecerse y sin preguntarse, cándidamente, quizás, cómo es posible que un grupo de seres humanos pueda tratar así a otro grupo de seres humanos.

Imagen que contiene interior, techo, tabla, hecho de madera

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

El dinamismo, la vitalidad, la belleza casi coreográfica del bazar Schwan contrastan con la oscuridad, el terror, la decadencia que representa y rememora Amna Suraka, lo que seguramente acentúe la profunda tristeza que uno siente en el interior de esta última, y la enorme paz que le invade a uno al abandonar el recinto.

Regreso a Erbil

La terminal de taxis y autobuses en dirección a Erbil se encuentra muy a las afueras de Solimania, cerca del aeropuerto. Al igual que a la ida, a la vuelta uno también puede escoger entre un taxi compartido o un autocar para dirigirse a la capital de la Región. Y, de la misma manera, el viaje de regreso presenta un paisaje un tanto tristón y desolado, donde, eso sí, se puede apreciar un constante desarrollo urbanístico, con edificios y carreteras en perpetua construcción. Y de nuevo también, el autocar de regreso a Erbil, cuyo conductor debía luego regresar a su domicilio en Solimania bien entrada la noche, decidió que le era más conveniente no dirigirse a la estación de Erbil, sino pararse en medio de la carretera, al poco de acceder a la ciudad.

Por suerte, por la noche, la capital de la Región es un lugar tranquilo y mucho más fresco que de día, y a uno hasta le apetece andar, e ir dejando atrás los edificios más modernos para adentrarse paulatinamente en el casco antiguo, hasta encontrarse de frente con la eterna ciudadela, como un vigía silencioso que marcara el camino.

La historia de Solimania es breve, pero intensa, y su belleza es parpadeante. Es inevitable sentir un conjunto agridulce de emociones al visitarla. Lo que representa un contraste muy marcado con el norte de la Región, en el área de Duhok, donde se encuentran las antiguas ciudades de Alqosh y Amadiyah, mi siguiente destino, y donde me tomaría la primera y última cerveza de todo mi viaje.


#Solimania #KurdistánIraquí #AmnaSuraka #OrienteMedio #BazarSchwan

 

📸 Puedes ver una selección de fotos relacionadas con esta entrada en Instagram:
👉 Ver galería fotográfica en Instagram

Comentarios

Entradas populares de este blog